Ella les sonrió amablemente mientras les hacia un saludo. Los dos hermanos menores no le quitaban la vista de encima a mi amiga.
- Siéntense chicos. - Les indique para que pudieran estar más cómodos. - Y... ¿por que regresaron? ¿Están de vacaciones? - Pregunte interesada.
- No, a papa lo volvieron a trasladar - Contesto Joe.
- Valla, eso es asombroso. – Comente con mucho entusiasmo
- Si... Mis padres no pudieron conseguir nuestra antigua casa, aquí junto, pero han conseguido una muy linda a unas cuadras mas al sur. Esperamos que vallan a visitarnos - Siguió Kevin.
- Seria un gusto - Les respondí. Charlamos de variadas cosas con los muchachos. Liz se encontraba bastante callada pero de todos modos participaba de nuestra charla. Revivimos muchos recuerdos, les conté como conocí a mi amiga. Kevin parecía el mas entusiasmado con la vuelta a su ciudad natal, seguramente fue el mas extraño este lugar. Cuando se hizo de noche, Liz tuvo que regresar a su casa, llamo por teléfono a su hermana, Anna, la cual llego en unos minutos. Saludo a todos y luego salimos a fuera para encontrarnos con Anna, charlamos un poco, y luego se fueron.
Los chicos se quedaron a cenar esa noche. Pude notar que después de la partida de Liz, Nicholas se incorporo mas a la conversación. Fue un placer volver a ver a Kevin, padre, y Denisse; ellos habían sido parte de mi familia tambien, ambos era muy amables, humildes y llenos de fe.
Ese día fue uno de los mejores de mi vida. Estar con personas con las que hacia años no compartía una charla, una tarde. Realmente había añorado mucho su compañía.
Desperté a las ocho treinta cuando el fastidioso despertador sonó. Era verano y hacia mucho calor. Me puse unos shorts y una remera holgada. Desayune con mama y luego salí a buscar a Liz. Pasamos la mañana en su casa. Realmente a esas altura era un poco incomodo ir a su casa, todos parecían locos; la organización de la boda de el hijo mayor de la familia, James, había revolucionado ese hogar. Todo el tiempo los padres de Liz y su hermana iban y volvían en todas las direcciones. Liz y James eran los más tranquilos en todo ese tema. El nos invito a acompañarlo a ver los centros de mesa para el gran día. Entusiasmadas aceptamos. La pasamos genial viendo todos los detalles que la gente pensaba para una boda. Luego del paseo por " la mansión de las decoraciones", volvimos a casa de Liz para cambiarnos, planeábamos ir a la playa. Mientras ella buscaba una bikini para prestarme, recibí una llamada de Emma.
- ¿Si? ¿Que pasa mama? - Le atendí
- ¿Donde estarás esta tarde? Para que sepas soy tu madre y necesito saber donde estas a cada momento. Se que ya eres mayor pero de todos modos me preocupo, hija. - Me respondió como una loca. Emma era así.
- Si, si, mama, ya lo se. Mira ahora estoy en la casa de Liz, vamos a ir a la playa.
- Ah... Bueno me parece perfecto. - Se quedo pensando - ¿Por que no invitas a Nick, Joe y Kevin a ir? - Parecía una buena idea. Pero estaba segura que los chicos estarían ocupados o algo parecido.
- Lo pensare. Te quiero. Chau, má - Le respondí al tiempo que cotaba.
- ¿Que pasa? - Dijo Liz.
- Emma quiere que invitemos a los muchachos a la playa. ¿Que dices?
- Me parece bien -Decía mientras buscaba algo para ponerse. - Llámalos. Que vengan. - Le marque a Kevin, el dijo que en ese momento estaba ocupado, como yo supuse, pero dijo que Nicholas y Joseph, se encontraban aburridos en su casa, dijo que ellos dos seguro aceptarían. Cuando termine mi conversación con el mayor de los hermanos, llame a Joseph. El dijo que si. Acordamos encontrarnos en la playa.
Liz porfin había encontrado algo que ponerse. Sobre su bikini llevaba una sudadera y unos shorts cortos deportivos, busco sus anteojos de sol y ya estaba impecable. Ella había tenido complejos con su figura por esa razón sus padres la habían enviado a un centro de tratamiento por unos meses, ella pudo recuperarse pero aun así le gustaba verse bien, no tenia que esforzarse mucho ya había sacado la lotería genética pero de todos modos tomaba clases de baile e iba al gimnasio cuatro días a la semana.
Decidimos invitar a Anna, estaba muy estresada y necesitaba un tiempo para relajarse, luego de un gran esfuerzo logramos convencerla. En cuanto estuvimos listas, con mis amigas partimos hacia el punto de encuentro con los muchachos.
Cuando llegamos no los veíamos por ningún lado. Liz encontró unos viejos amigos y los fue a saludar mientras Anna y yo seguíamos en busca de Nicholas y Joseph. Luego de entrar un poco mas en la playa los encontramos, ambos estaban en el agua, con su pequeño hermanito menor: Frankie. A el no lo conocía muy bien, ya que la ultima vez que lo había visto seguía siendo casi un bebe.
Nunca pensé que los chicos habían crecido tanto desde que éramos inseparables. Los dos, Joseph y Nicholas, tenían anchas espaldas y los brazos musculosos. Tenían una figura bien trabajada.
Se acercaron y nos saludaron.
- Hola chicos. Ella es Anna la hermana de Liz. – Se las presente.
- Hola – Dijo Joseph.
- Mucho gusto – Le siguió Nicholas. Ella solo sonrió dejando salir un simple ‘Hola’. Anna era mucho más tímida que su hermana menor.
– Y donde hablando de Liz ¿Dónde esta? – Acoto Joseph, su hermano comenzó a buscarla con la mirada por todos lados. En su rostro resplandecía una gran sonrisa.
- No lo sé. – Le dije sincera – Fue a saludar a unos conocidos… ¿Quiénes eran? – Pregunte a Anna, ya que yo no los había reconocido.-
- Creo que eran amigos del chico con el que sale. – Me respondió desinteresada. En un santiamén la hermosa sonrisa de Nicholas desapareció.
Buscamos un lugar para instalarnos y allí dejamos todas nuestras pertenencias. En ese momento apareció mi amiga, al acompañaba un lindo chico. Era alto, ojos claros, cabello lasio y castaño; por sus rasgos supe que era australiano. Era apuesto, muy apuesto.
- ¡Hola chicos! - Dijo radiante. - ¿Anna, te acuerdas de Sean? - Le dijo a su hermana mientras señalaba a nuevo chico.
- Ah... si. ¿Que tal? - Dijo Anna. El saludo a todos y luego desde mas atrás unos amigos, supongo, lo llamaban. El dijo que se tenia que ir, saludo a Liz con un beso en la mejilla, y luego se reunió con sus amigos.
- ¿De donde lo sacaste? - Le pregunte muy entusiasmada a mi amiga.
- Es lindo ¿no? - Dijo con un tono de orgullo - Esta en el equipo de rugby de James.
- Y... - Esperaba que continuara.
- ¿Y que? - dijo confusa.
- ¡Vamos!, ¿estas saliendo con el? - Una sonrisa y una traviesa miraba aparecieron en su angelical rostro.
