Posted:  1 de febrero de 2013 @ 13:13

Su rostro paseaba en mi mente, como todas las noches, de una forma fugaz. Cada vez me acercaba mas a alguien a quien no podria reconocer mas que como el muchacho de mis sueños. Era capaz de sentir su respiracion enfrente de mi.
El solo me miraba, intentando buscar una respuesta en mi, la cual nunca salio de mis labios, porque justo en aquel momento el despertador sono, siendo mas molesto que otras veces. Debia despertar, prepararme para ir al colegio...
Desayune junto a mi madre como todas las mañanas para luego dirigirnos a nuestras respectivas obligaciones.
Mientras el viento rosaba mi rostro. observaba desde la ventana del coche los primeros moviemientos de la ciudad. En ese preciso instante lo vi. Era el, el muchacho que invadia mis sueños cada noche. Manejaba una motocicleta negra. Vestia unos jeans, sudadera blanca y una campera de cuero. Se veia realmente hermoso. Pude apreciar esa sonrisa que tantas veces me habia robado el aliento.
Vi al sempaforo ponerse en rojo, su motocicleta se acercaba al coche en el que me encontraba. Sin poder siquiera emitir una palabra lo mire a los ojos cuando lo tuve a unos centimetros, al estacionarse al lado de mi ventanilla.
Realmente nose si me gustaria haber podido fijarme en como lucia mi rostro, pero me di cuenta que no muy bien porque el
al verme sonrio.
Totalmente avergonzada agache la cabeza; cuando volvi para ver si aun me observaba me sorprendi al encontrarlo apoyando su brazo en el marco de la ventanilla.
- que crees que haces? - fue lo primero y unico que se me ocurrio decirle en ese momento.
- y, me acerque para que tuvieras una mejor vista- añadio guiñando uno de sus oscuros ojos.
- disculpa?- realmete no esperaba aquella respuesta.
- si, no te preocupes... se que me veo bien, incluso a estas horas de la mañana.- vi su moto alejarse. Habia quedado perpleja.
El chico de mis sueños parecia ser un completo idiota.
Puedo decir que pase toda la mañana en el colegio sintiendome de alguna forma decepcionada. Nose si acaso me imaginaba una clase de principe, pero alguien asi? Estoy segura que no.
Me propuse olvidar aquel percanse de la mañana para poder tener mis pensamientos en blanco por unas horas.
Esa noche mi mejor amiga Candas daria una fiesta en su casa, ya que sus padres se encontraban de vacaciones, no pensaba perdermela, esa era una de las pocas formas para poder despejar mi mente por una noche. No queria volver a ver su rostro estupidamente hermoso.
Faltaban apenas media hora para terminar de arreglarme para finalmente dirigirme a la casa de Candas. Una vez lista llame un taxi; al llegar me encontre con un lugar abarrotado de gente. Conocia a muy pocos de ellos, asi que me enfoque en encontrar a la dueña de casa.
- Hey, Nina, hey! - al reconocer su voz me di la vuelta.
- Candy! que cantidad de gente no? - añadi demostrando mi sorpresa.
- ehh... si, eso creo... lo que pasa es que, tu sabes, amigos que invitan a sus amigos... y bueno... pero tu ponte comoda, alla - me indico al patio, donde habia una gran pisina llena de espuma - se encuentra la barra. Ve, toma algo y ya estoy contigo. - me abrazo, y se fue a saludar a otros recien llegados.
Camine entre la gente, intentando no empujar, ni ser empujada hasta llegar a la barra.
Pedi un daikiri de anana, una de las pocas bebidas que me gustan, y me quede observando la fiesta. Para ser sincera las fiestas no se me daban muy bien. Pero no podia fallarle a mi amiga.
- Asi que me andas siguiendo niñita? - una irritante voz masculina me hablo al oido. Me gire rapidamente y alli se encontraba el apoyado en la barra mirandome.
- Eso quisieras- añadi totalmente disgustada- que haces aqui?
- Vine a alegrarte la noche, ya sabes. - Cuando hablaba de esa forma me daban ganas de golpearlo. Nisiquiera podia mirarlo a la cara, el hecho de que me hablara me dejaba helada.
- Pfff, de que estas hablando eh? - hacia todo lo posible para evitar sus ojos cada vez que respondia. Ya habia quedado como una tonta una vez, no volveria a ocurrir.
- Vamos, me vas a decir que no te gustaria bailar conmigo? - Intento tomarme la mano, pero en ese instante la aparte.
- Claro que no, que te hizo creer que querria? - Aquella conversacion cada vez se volvia mas molesta para mi. A donde queria llegar?
- Como me mirabas hoy a la mañana...-
- Disculpa? Como crees que me podria fijar en alguien como tu...
- tan sexy?- volvio a guiñar uno de sus ojos.
- no, alguien tan INTOLERABLE. - refunfuñe, y busque por encima de la gente a Candas  con la mirada.
- Buuuueno, ya que no quieres bailar, talvez te gustaria nadar un rato. - En el momento en el que alcance a reaccionar me encontraba alzada por sus brazos.
- QUE HACES? BAJAME EN ESTE INSTANTE!!!- pataleaba y gritaba. - QUIEN TE CREES QUE ERES? IDIOTA!!! BAJAME YAAA!
- Vamos nena, no seas tan amargada. - Termino de decirlo y no pude oir mas nada, mis oidos estaban ya bajo el agua.
Me sentia mas que enfurecida, realmente deceaba golpearlo.
Una vez a flote lo vi tomarme por la espalda. - SUELTAME, QUE CREES QUE HACES? ERES UN BRUTO.
- Pero cariño, por que te enfureces si ese vestido te queda mas lindo asi. - Me mire y vi como mi vestido recien comprado estaba empapado, dejando a la vista mi cuerpo, ya que era blanco.
-ERES UN IMBESIL. NO QUIERO VOLVER A VERTE! - añadi y sali de la pileta; en ese momento Candas aparece y se me queda mirando.
-QUE VES?- refunfuñe.
- Y a ti que te paso? - Pregunto ella totalmente desentendida.
- Nada, solo que con tu amiguita nos dimos un bañito de espuma- Dijo el sonriendo, aun en la pisina.
- Mmmm, Nina, quieres que te preste algo, asi no estas tan mojada... y bueno ponemos ese vestido en la labadora.
- PERO NO, - protesto el - sacate el vestido y quedate asi.
Mas que sonrojada y enfurecida tome a Candas por el brazo y nos dirigimos a su habitacion.
Ella me presto unas prendas y me dejo su habitacion para que pudiera acomodarme en paz.
Me di una ducha rapida para intentar tranquilizarme. Cuando sali hacia la habitacion me encuentro con que la ropa no estaba. Comence a buscarla como loca por arriba de la cama. No tenia mas puesto que una toalla.
-Estas buscando esto? - Añadio alguien saliendo de abajo de la cama. Era el, una vez mas.
- QUE HACES AQUI!!!? DAME ESO DE UNA VEZ SI? - Mi sangre comenzo a transportarse mas rapido, la furia se apoderaba de mi cuerpo.
- Si te la doy, tu que me das a cambio? - Dijo sonriendo mientras se acercaba mas a mi.
- NADA! Alejate de mi! - al ver que se acercaba aun mas me decidi a agredirlo, al parecer esa seria la unica forma de que se largue y no me molestara mas. - ALEJATE O TE GOLPEO! -
-A si? me golpearas? ... tu? - seguia acercandoce. De una forma involuntaria mi mano se levanto y le dio una bofetada.
Al no escuchar que el me diga algo me quede quieta. Entonces fue cuando el me tomo la mano; yo me encontraba inmovil, no podia creer que de verdad lo habia golpeado.
Me miro, se acerco aun mas... tanto que pude sentir sus latidos later rapidamente.
Llevo mi mano a su pecho, y se siguio acercando cada vez mas. Aunque quisiera negarlo, adoraba su rostro.
Nuestras narices estaban en contacto. Sus labios se movian de un lado a otro suavemente rosando los mios.
Cerre los ojos. Solo se escuchaban nuestras respiraciones al compas de los latidos de ambos.
Paseo sus labios rosando mi rostro hasta llegar a mi cuello... y al oido me dijo: No era yo un bruto intolerable? - y sin dejarme responder se marcho dejando ami lado las prendas de ropa secas. Aun pudiendo oler su aroma que ahora invadia la habitacion me quede sola, sentada con la ropa al lado, en silencio.
¿Por que habia hecho eso?
Aquellas situaciones rondaron una y otra vez en mi mente. Repitiendo una a una cada secuencia. Buscaba una razon, una buena respuesta que justificara su comportamiento, tan arrogante e intolerable.
Los dias siguieron transcurriendo, y podria decir que felizmente, no habia vuelto a ver al muchacho.
Un viernes por la tarde decidimos ir con Candy de compras, el dia se encontraba bastante agradable como para permanecer en casa, asi que nos unos de nuestros lugares preferidos: las tiendas de ropa.
Estabamos llegando cuando de repente alguien se aparece y toma la cartera de mi amiga, comenzamos a decesperarnos. Gritabamos por ayuda, parecia que nadie nos oia, ya que ninguna persona se acerco a ayudarnos, hasta que en ese momento aparece un chico moreno que fue tras el ladron en su moto.
Totalmente pasmadas, sin siquiera saber que hacer nos quedamos mirandonos. Unos minutos mas tarde regreso el chico de la moto con alguien detras de el, ambos sonriendo. Al verlo lo reconoci.
- Y? que les parecio la escenita? -
- Disculpa? Que has dicho?- realmente no entendia, habian actuado todo aquello solo por fastidiarnos?